domingo, 2 de enero de 2011

comandante de Alejandro Dorado, el miércoles, 29 de diciembre de 2010 a las 18:16

si algo hubiera
de acomodar en tus cabellos las dulces almendras
desparramadas en la larga sombra de la marcha
mi comandante
es la tierra que replica tu gesto y alimenta
de tu quietud
espera y sonrisa inocente en el combate
y aun derriba del bolsillo del poderoso
el vientre ocupado de ti en la esperanza
mi comandante



tu no tienes las estrellas de Alejandro Dorado, el miércoles, 29 de diciembre de 2010 a las 18:32

porque tu no tienes las estrellas
mi comandante
tu cabello entre almendras y raices
ondula la marcha del combate
tambor y temblor de la tierra
porque tu levitacion es apretada y  quieta
porque tu quieres mi comandante
estar en la breve distancia
de un hombro y un hombro
de un paso y un paso
tu no tienes las estrellas
mi comandante

el solitario de Alejandro Dorado, el jueves, 30 de diciembre de 2010 a las 18:34

lo que usted quiera
escrito no hay
ni es mas fuerte
el sol retenido en la rosa
que un hilo de sangre gris
y pesadumbre sobre lo ido
estrepito y maquina
ridiculas vestimentas rellenan el recuerdo
porque el solitario no escucha su murmullo
y adentra sus ojos en el confuso color de la menta
cuando el ansia configura frases en las hojas
 muertas sobre la fria porcelana
densos pasajes y brazos entrelazados
desfigura y pone  entre sueños  el humo
la mano cae y en su recorrido nada la detiene
aun cuando el lo espera
y su figura en el aire fantasmal del cigarro
fracasa y tiembla





salutacion de un mortal de Alejandro Dorado, el Viernes, 31 de diciembre de 2010 a las 13:39

Si de repente tu pantalla vira al sepia, no te alarmes. Escribo en papeles amarillos porque soy añejo. aun asi fracaso. Mi centuria?: 1710. Y si miento es porque el facebook no toma mi edad verdadera. Sera la falta de fe o el acostumbramiento de esta era.
soy el hombre que detuvo el tiempo porque no sonrie. Porque veo las cosas venideras en sus propios deshechos. 
Aun asi no me alcanza el hastio de la mezquina repeticion ni los rituales cotidianos no me dan un rostro que no sea la necesidad de tu espera.
Hace poco mas de cuatro meses, acercandome a la ridicula conceptualizacion  facebook de la amistad, un astilla toco mi pecho.  Pretendiendo estar en el mas alto grado de invisibilidad por medio de la imagen, me hice publico..vulnerable.. tangible y mortal. Hable y fui escuchado. Hable por primera vez al nombre propio
quedando atrapado en lo que se desvanece, y pude reir.
En lo sucesivo, que se aplica tambien a mi ahora,  la caprichosa uña de una damita vestida de rojo que se acompaña de gatos negros, se clavara en mi carne y sangrare por la herida. Y por esa herida entrara el virus del acompañamiento y la compasion y la terneza en la esfera de mi acontecimiento.
No estoy solo ya jamas.
El monstruo humano, la hidra de las mil cabezas me ha alcanzado y su cerrojo abierto es una tecla y mi propia huella.
No se si como en las peliculas de lo montruoso, me consumire rapidamente hasta alcanzar mi edad real en la forma de polvo de huesos..o si se me concedera disfrutar del gradual deterioro del envejecim¡ento. Esto ultimo prefiero,  porque ya estoy agotado de vivir las cosas extasiado en el simple instante.
Te enteraras de todos modos. Un baño de pies en una palangana verde tal vez sea un recurso desesperado para eludir lo irregular y extraño, y asi pasar la vida entre muchos dignamente, es decir acariciado.
Saludo tu nombre. Te llamas de tantas maneras como te he solicitado..pero te llamas como tu sabes que te hablo..y a ti y nadie mas que a ti te hablo.
Tu nombre es el alfa y el omega. Y simplementer se encuentra en mi lista, todos los dias antes de la eternidad y por sobre ella.
Estoy siempre contigo
te saludo amigo
y debido a estos relatos fortuitos..festejo contigo el año venidero 2011.
!bienvenido sea!

señor señorito de Alejandro Dorado, el Sábado, 01 de enero de 2011 a las 13:46

señor señorito
estaba
ella va  haciendo
matmas verdes
en frascos de boticarios
faros quietos supuesta formula
degrada danza de campanella
y arcillas humedas en su cabeza
orgasmos permitidos de tono
filatelico
trabajan al
desconocido de su espera
a su edad el!
mete mano en el bolsillo
arruga en el papel  algo escrito
mientras la perspectiva lo chupa
al fondo de una calle oscura
una dama vestida de rojo contradice el invierno

carta de un terrestre a quien busca un extraterreste de Alejandro Dorado, el Sábado, 01 de enero de 2011 a las 19:06

Todo parece indicar que soy hijo del  ultimo angel (algo distraido) que alla por 1701, cansado del onanismo virtuoso del espiritu, se apareo con una mujer terrestre. Soy terrestre. En un tiempo buscaba lo que buscan todos los nacidos. Eludir el dolor que sobreviene a la privacion de un objeto que tilda el ansia, y aceptar que todo lo ofrecido y tomado es mero sustituto de algo que posiblemente, de existir, no tuviera relacion alguna con la forma humana.
Ahora veo que todo dolor encuentra su alivio, unicamente, en largas charlas a la luz de las velas, sobre discursos absolutamente carentes de sentido.
Como te dije en la carta..mi exposicion publica, mas alla del sinsentido del texto, que es lo mismo que adoptar alguna forma que al ansia mencionada refiera, me ha dado un nuevo comienzo y tambien una inevitable tendencia hacia mi progresivo deterioro y muerte, como el resto de los hombres
El hecho de que te este hablando, pero que la charla sea un mero pretexto para acompañarnos en la fundamental confusion que somos, es signo de que me he encontrado solo para perderme para siempre. Eso si, por lo menos alegre a veces, y bien rodeado.
gracias por tu interes.
conozco algunos extraplanetarios que podria presentarte si asi lo quieres.
mis saludos co croac 

De ella goza

da mor
te. y te
vas
haciendo girar
verdes botellas
su exalacion añeja avinagrada
que da una voz grave
 que baja a tu falda y golpea el marmol
esas cositas como crujientes
vidrios rotos sobre la seda roja
que asemejan a una mano que supiera tocarte alli
damor donde te. y te
vas