a pesar
de que el viento
fantaseo en el periódico
a los cuatro cardinales sello
desesperacion y escritura
el dia de papel desbarato su sangre
verbal y susurrada en tintas de la noche
en separación y fractura
lejión una o caricias azarosas sobre pasamanos
es la esperanza en el tiempo detenido
gravando las desdichas en el marmol efímero
de un atado de hojas incómodas y habituales
de un aprendizaje hacia el error imposible
pero ?donde están tus ojos gritando ahora
a tus ojos
cuantas veces eres lejano
y donde esta
tu casa?
lunes, 31 de enero de 2011
recuerda de Alejandro Dorado, el Lunes, 31 de enero de 2011 a las 14:01
recuerdame
juntando pequeñas piedras en la orilla
coleccionando una anatomia perdida
tocando lo impenetrable en el origen
en la superficie que asimila mi mano
recuerdame girando mi cabeza
solar sobre tu llamado y ciego
y tu distante
ambos siendo parte de esa anatomia
ostinada en el agua que no comprende
dispersa en la esencia de lo lejano
en lineas sueltas de nosotros
recuerda que no nos conocimos
y fuimos solo uno por un instante
juntando pequeñas piedras en la orilla
coleccionando una anatomia perdida
tocando lo impenetrable en el origen
en la superficie que asimila mi mano
recuerdame girando mi cabeza
solar sobre tu llamado y ciego
y tu distante
ambos siendo parte de esa anatomia
ostinada en el agua que no comprende
dispersa en la esencia de lo lejano
en lineas sueltas de nosotros
recuerda que no nos conocimos
y fuimos solo uno por un instante
el ido de Alejandro Dorado, el Domingo, 30 de enero de 2011 a las 10:36
señales de una perseverancia
de la saliva del muerto que aferró
una rosa
que fue despojado de la ultima puerta
detrás de la cual espera el rostro amado
sin siquiera haber nacido.
señales en el mar de un aliento
de alguien que persevera y asusta al tiempo
de alguien que ruje por sobre el trueno
impaciente
hecho de ira y de nostalgia
hecho del parpadeo de unos ojos ámbar
que intuyen lo invisible como un llamado
hecho a su pesar de naturaleza muerta
de ley natural
expulsado como una ecuación
o una química que sostiene al mundo
hecho de la anticipación de una mirada
una mirada que no llego a ser
de una mirada que restaure el universo
donde el peso, el golpe
de su caricia inconmovible viva.
Las rocas acomodadas al azar
son una casa nocturna
Hay una intención como un abrazo
en lo despojado que se cierne.
Las horas son las mismas y moran juntas
las gentes no. las gentes pasan
y algo las toca, no las reconoce
y olvida.
de la saliva del muerto que aferró
una rosa
que fue despojado de la ultima puerta
detrás de la cual espera el rostro amado
sin siquiera haber nacido.
señales en el mar de un aliento
de alguien que persevera y asusta al tiempo
de alguien que ruje por sobre el trueno
impaciente
hecho de ira y de nostalgia
hecho del parpadeo de unos ojos ámbar
que intuyen lo invisible como un llamado
hecho a su pesar de naturaleza muerta
de ley natural
expulsado como una ecuación
o una química que sostiene al mundo
hecho de la anticipación de una mirada
una mirada que no llego a ser
de una mirada que restaure el universo
donde el peso, el golpe
de su caricia inconmovible viva.
Las rocas acomodadas al azar
son una casa nocturna
Hay una intención como un abrazo
en lo despojado que se cierne.
Las horas son las mismas y moran juntas
las gentes no. las gentes pasan
y algo las toca, no las reconoce
y olvida.
los ojos (texto inspirado en un poema de Natalia Litvinova: LOS OJOS) de Alejandro Dorado, el Sábado, 29 de enero de 2011 a las 16:06
una esfera de adivinación nimbada
el beso en su frente solar redonda
lo ocurrido a la niña ocurrió a la mujer
y ocurrirá a una hamaca vacía
y a una reposera que apenas mueve
el viento
los pasos en la pequeña cima
todavía suenan
dejan marcas de amarillo viejo
los ojos
entierran a la niña en el pecho de la mujer
porque los ojos son un rumbo espiral
de ansiedad y vacío endulzado
por la caída de los frutos en las cortezas
de las cortezas en avaricia del viento
y apuro
y pasos que se adelantan a su peso en la hierba
y cubren lo invisible con cuadratura y arco iris
y velan estatuas caidas y rotas
y suben y escalan ausencias
multiplicados idos del vaivén de las hojas
simulaciones
aflicción
azar
porque los ojos no ven: los ojos despiden y olvidan
LOS OJOS Texto de Natalia Litvinova
En realidad los días no pasan.
Nadie envejece.
Solo los ojos,
sirvientes de otro cielo,
trazan arrugas en los rostros,
empañan los espejos,
le dan peso a las piedras.
En realidad los días no pasan.
Las hojas no se queman.
No marchitan los jardines.
Los pájaros no abandonan continentes.
Son los ojos,
visten diminutas muertes
sin que nadie vea.
ENLACE: http://www.ciclopaenlabocadeunmudo.blogspot.com/
el beso en su frente solar redonda
lo ocurrido a la niña ocurrió a la mujer
y ocurrirá a una hamaca vacía
y a una reposera que apenas mueve
el viento
los pasos en la pequeña cima
todavía suenan
dejan marcas de amarillo viejo
los ojos
entierran a la niña en el pecho de la mujer
porque los ojos son un rumbo espiral
de ansiedad y vacío endulzado
por la caída de los frutos en las cortezas
de las cortezas en avaricia del viento
y apuro
y pasos que se adelantan a su peso en la hierba
y cubren lo invisible con cuadratura y arco iris
y velan estatuas caidas y rotas
y suben y escalan ausencias
multiplicados idos del vaivén de las hojas
simulaciones
aflicción
azar
porque los ojos no ven: los ojos despiden y olvidan
LOS OJOS Texto de Natalia Litvinova
En realidad los días no pasan.
Nadie envejece.
Solo los ojos,
sirvientes de otro cielo,
trazan arrugas en los rostros,
empañan los espejos,
le dan peso a las piedras.
En realidad los días no pasan.
Las hojas no se queman.
No marchitan los jardines.
Los pájaros no abandonan continentes.
Son los ojos,
visten diminutas muertes
sin que nadie vea.
ENLACE: http://www.ciclopaenlabocadeunmudo.blogspot.com/
una saeta de anarquista de Alejandro Dorado, el Sábado, 29 de enero de 2011 a las 10:39
cuatro personajes líquidos entre ellos
desfiguran
las lineas suspendidas en el humo
las paredes flotan sucias y se mueven
como badajos de una campana
la respiración bajo las estrellas
donde quisiera estar y no puede
recuesta su lacónico de bronces huecos
como una gato cansado y viejo
sobre la esquina del bar español
se enfría lo habitual y ya duele
miran
el ser de ellos tierno insuficiente sostenido
y las manos de los camaradas van
hacia el centro
pero no hay un centro sino una lengua
moribunda y azul
se detienen y sus manos "oficiales"
chorrean su anatomía en el muro de piedra gris
el gaita hace rato cayó detras del mostrador
una saeta de anarquista le partió el corazón
desfiguran
las lineas suspendidas en el humo
las paredes flotan sucias y se mueven
como badajos de una campana
la respiración bajo las estrellas
donde quisiera estar y no puede
recuesta su lacónico de bronces huecos
como una gato cansado y viejo
sobre la esquina del bar español
se enfría lo habitual y ya duele
miran
el ser de ellos tierno insuficiente sostenido
y las manos de los camaradas van
hacia el centro
pero no hay un centro sino una lengua
moribunda y azul
se detienen y sus manos "oficiales"
chorrean su anatomía en el muro de piedra gris
el gaita hace rato cayó detras del mostrador
una saeta de anarquista le partió el corazón
esa casa de Alejandro Dorado, el Viernes, 28 de enero de 2011 a las 15:38
arriba del piano en la tecla
se piensa el cigarro
la caoba le devuelve en ojos negros
su vom vi vam actitud
largas y grises contonean en humo
de acuerdo a protocolar de soledad
la derecha y la izquierda buscándose
en caricia un ocho interinfinito
la risa histérica
cae retorna
apagada y maloliente como un fuego de artificio
en evidencia y verguenza de lo que ya no es
aguas de marfil contra la braza disminuida
en la calle empedrada brilla
un encendedor de plata
que alguien tomara fuera de contexto
se apago
últimos rastros: esa casa es una baraja
indiferente entre tantas otras en la noche.
se piensa el cigarro
la caoba le devuelve en ojos negros
su vom vi vam actitud
largas y grises contonean en humo
de acuerdo a protocolar de soledad
la derecha y la izquierda buscándose
en caricia un ocho interinfinito
la risa histérica
cae retorna
apagada y maloliente como un fuego de artificio
en evidencia y verguenza de lo que ya no es
aguas de marfil contra la braza disminuida
en la calle empedrada brilla
un encendedor de plata
que alguien tomara fuera de contexto
se apago
últimos rastros: esa casa es una baraja
indiferente entre tantas otras en la noche.
traete un cafecito gaita de Alejandro Dorado, el Viernes, 28 de enero de 2011 a las 10:31
cartoncitos
sobre el mantel con sal mal esparcida
en mero uno despojado en un cuadro
de un mítico centro o singular de retorno
lo perdido flota en el aire
manies se van a la alcantarilla
como un gol de media cancha
para eso están las ventanas
para evitar suicidios y lo gallego
las barbas medio crecidas te arrancan
de la garganta un bolo de espinas
cuando te ríes un segundo na mas
y lo perdido explota en la nariz del gallego
es una purulenta extendida frente a las horas
un llamador de un sol nuevo
es lo perdido ya
con el nombre amado hecho naturalia
ya no mas de mis labios
como un alimento de los pajaros
y anticipo de visiones aéreas y desparpajos
entonces el alba afea la botella de ginebra
..traéte un cafecito gaita
que pego la vuelta
sobre el mantel con sal mal esparcida
en mero uno despojado en un cuadro
de un mítico centro o singular de retorno
lo perdido flota en el aire
manies se van a la alcantarilla
como un gol de media cancha
para eso están las ventanas
para evitar suicidios y lo gallego
las barbas medio crecidas te arrancan
de la garganta un bolo de espinas
cuando te ríes un segundo na mas
y lo perdido explota en la nariz del gallego
es una purulenta extendida frente a las horas
un llamador de un sol nuevo
es lo perdido ya
con el nombre amado hecho naturalia
ya no mas de mis labios
como un alimento de los pajaros
y anticipo de visiones aéreas y desparpajos
entonces el alba afea la botella de ginebra
..traéte un cafecito gaita
que pego la vuelta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)